Tres generaciones rotarias dialogan sobre el futuro del servicio comunitario en Panamá

Club Rotario de Panamá propicia encuentro entre Interacts, Rotaracts y Rotarios para fortalecer vínculos y proyectar el futuro del movimiento
Un valioso espacio de reflexión tuvo lugar durante la reunión semanal del Club Rotario de Panamá. Tres generaciones del movimiento rotario se reunieron para dialogar sobre “Amistades con vocación de servir”, marcando un hito en la construcción de puentes intergeneracionales dentro de la organización más antigua del país, en el marco del mes de servicio a la juventud de Rotary.
El conversatorio, moderado por el C José Marcos Rodríguez —rotario, rotaractiano y past president de Interact—, reunió a Sara Casado (17 años) del Club Interact de Panamá, Verónica Caballero del Club Rotaract de Panamá, María Lourdes Melo y Fermín Tomás Chan del Club Rotario de Panamá.
La amistad como motor del servicio rotario
“La amistad rotaria tiene un elemento distintivo: la vocación de servir”, afirmó el CR Fermín Tomás Chan, quien con 49 años de trayectoria rotaria, identificó la sensibilidad humana y el desprendimiento como características fundamentales de estos vínculos. La CR María Lourdes Melo complementó esta visión señalando que “tenemos un propósito en común que es intergeneracional y trasciende las diferencias profesionales o de edad”.
Para las nuevas generaciones, esta filosofía resuena con fuerza. Sara Casado, representando a los más jóvenes, describió Interact como “una familia que nos enseña lo que es comunidad, responsabilidad y liderazgo”, mientras que Verónica Caballero destacó cómo Rotaract le permitió encontrar “un sentido de comunidad con personas que piensan como tú y están dispuestas a ayudar”.
El reto del tiempo y la asistencia en la era post-pandemia
Uno de los principales desafíos identificados por todos los panelistas fue la gestión del tiempo. “Cuando entré al club hace 49 años, promediábamos 150-160 rotarios con una asistencia del 80%. Hoy tenemos 86 miembros y vemos apenas 30”, reflexionó Chan, señalando cómo la pandemia transformó los hábitos de participación.
Sin embargo, la crisis sanitaria también trajo innovaciones. Verónica Caballero compartió cómo Rotaract adaptó sus tradicionales bingos presenciales a formato virtual, logrando participación nacional: “Fue un spot de luz en medio de la pandemia. Encontramos diferentes maneras de fortalecer nuestros vínculos interpersonales”.
Las actividades conjuntas: clave para la sinergia intergeneracional
“Tenemos que hacer cosas juntos”, enfatizó repetidamente Caballero, recordando experiencias como la Feria de Autos en ATLAPA donde voluntarios de diferentes generaciones compartían horas vendiendo boletos. Esta visión fue respaldada por todos los panelistas, quienes coincidieron en que los proyectos compartidos son el camino para fortalecer la identidad rotaria.
La CR María Lourdes Melo propuso espacios regulares de intercambio: “Sería interesante poder compartir un poco más de información, no solamente escrita en el boletín, sino este tipo de espacios donde ustedes pudieran venir a contarnos qué están haciendo”.
Un proyecto magno para unir al rotarismo panameño
El CR Fermín Tomás Chan planteó una visión ambiciosa: “La única manera que veo una unión real entre todos los clubes rotarios del país es buscando un proyecto magno que nos interese a todos”. La presidenta Castrellón respondió que ya existen avances, mencionando la colaboración exitosa con clubes de Santiago, Aguadulce, Chitré y Rotaract Boquete durante las recientes inundaciones, donde estos clubes fueron “nuestro pie de fuerza” en la distribución de ayuda.
El futuro tiene rostro joven
Quizás el momento más emotivo llegó cuando se preguntó a los jóvenes si se veían como rotarios en 10 o 20 años. “Sí, 100%”, respondió sin dudar Sara Casado. “El verlos aquí sentados, gente que lleva 20, 30 años participando y aquí unidos como una familia buscando un cambio, es una meta para mí”.
Verónica Caballero fue igualmente enfática: “Cuando tenga mi pin de ”rotafósil” -pin que entregan en Rotaract cuando tienen mucho tiempo de participar en el club- me jubilo allá y vengo aquí a tocarles la puerta. Rotary es una de las pocas entidades que tienen metas a largo plazo y que sí están generando el cambio perdurable”.
Luis Arrieta: el regreso del oro rotario
Un momento destacado fue la intervención de Luis Arrieta, veterano rotario que anunció su rol como nuevo asesor de Rotaract e Interact. Recordando cómo hace 25 años se transformó al Club Rotaract de Panamá del último al primer lugar del distrito durante siete años consecutivos, prometió: “Eso va a volver a ocurrir. Van a recibir accesibilidad de fondos, pero fondos para ejecución, no para pizzas y almuerzos. Vamos a ejecutar”.
Reflexiones finales: el valor de ser bueno
“El gran reto que tenemos es demostrar que vale la pena ser bueno, que vale la pena integrarse a la sociedad y no sentarse en una esquina a explicar por qué todo no funciona, sino convertirse en parte de la solución”, concluyó la presidenta Castrellón, sintetizando el espíritu del encuentro.
Este diálogo intergeneracional no solo fortaleció los lazos entre las tres ramas del movimiento rotario, sino que demostró que, a pesar de las diferencias generacionales y los retos del mundo moderno, la vocación de servicio sigue siendo el hilo conductor que une a quienes creen que “se cambia el mundo remangándose y metiéndose en los lugares para hacer la diferencia”.