REUNIÓN SEMANAL DEL CLUB ROTARIO DE PANAMÁ: CONVERSATORIO SOBRE RELACIONES PANAMÁ – ESTADOS UNIDOS

En la reunión semanal del Club Rotario de Panamá se llevó a cabo un conversatorio dirigido por el coordinador de la agenda de expositores, C Juan Pablo Fábrega. La Compañera Presidenta, desde su perspectiva como ex vicecanciller de la República, compartió su visión sobre la geopolítica actual y analizó lo que está ocurriendo en Panamá con ocasión de las recientes declaraciones del presidente Trump.
PRIMERA PREGUNTA: EVOLUCIÓN DE LA RELACIÓN PANAMÁ-ESTADOS UNIDOS
CR Juan Pablo Fábrega: “¿Cómo ha evolucionado la relación entre Estados Unidos y Panamá desde los Tratados Torrijos-Carter hasta las recientes declaraciones de Mauricio Claver-Carone?”
Respuesta de la Compañera Presidenta: Recordó el hito histórico del 9 de enero, cuando Panamá rompió relaciones diplomáticas con Estados Unidos, un hecho inédito en América Latina que tuvo un profundo costo para el país. Este evento marcó el inicio de un complejo proceso de negociación que culminó con la firma de los Tratados Torrijos-Carter.
Señaló que el primer tratado sobre el Canal de Panamá finalizó el 31 de diciembre de 1999, quedando vigente únicamente el Tratado de Neutralidad. Durante esos 23 años de transición, Panamá aprendió a manejar el canal, pasando progresivamente de juntas directivas dirigidas por estadounidenses hasta tener el primer administrador panameño.
Consideró un error de política exterior estadounidense que, tras la transferencia del canal, ambos países no iniciaran inmediatamente la negociación de un tratado de libre comercio. “Las relaciones tenían que cambiar y transformarse de una relación bilateral donde vivíamos juntos, a una relación comercial. Era lo lógico, pero no ocurrió así”, afirmó.
Mencionó que como vicecanciller presenció cómo Panamá llegó tarde a la negociación del TLC, destacando que, gracias a una gestión personal de la presidenta Moscoso con el presidente George W. Bush, se autorizó la negociación con Panamá, cuando ni siquiera Colombia lo tenía.
Criticó la inercia en las relaciones bilaterales y los largos períodos sin embajador estadounidense, especialmente entre 2018-2022, periodo que coincide con la decisión de la administración Varela de iniciar relaciones con China.
SEGUNDA PREGUNTA: COMPETITIVIDAD MARÍTIMA DE ESTADOS UNIDOS
CR Juan Pablo Fábrega: “¿Qué factores han contribuido a la disminución del poder marítimo estadounidense y cómo esto ha afectado su posición estratégica global? Si ha habido una disminución del poder marítimo, ¿por qué el interés inusitado del gobierno del presidente Trump en ensañarse con el canal, no solamente desde la perspectiva de la retórica China?”
Respuesta de la Compañera Presidenta: Explicó que en los años 60, Estados Unidos contaba con una marina mercante de aproximadamente 2,000 buques, mientras que actualmente apenas posee una cuarta o quinta parte de esa flota. Esta situación quedó evidenciada durante la pandemia de la Covid-19, cuando el país no tenía suficientes buques para transportar sus mercancías.
Contrastó esta situación con la estrategia china, que ha invertido consistentemente en infraestructura portuaria a nivel global, mencionando los puertos en Perú, México e incluso el puerto más grande de Inglaterra. “Estados Unidos actuó sin estrategia mientras los chinos, por el contrario, han invertido mucho dinero y se han enfocado”, señaló.
Enfatizó que aunque el canal volviera a control estadounidense, esto no resolvería los problemas de EEUU de competitividad: “No tiene nada que ver con su competitividad, porque no está manejando el tema de los buques ni el tema de los puertos”.
Añadió que se está pasando por alto el hecho de qué el Canal es inservible sin el agua panameña. Resaltó que el país no tiene ninguna obligación, en caso de haber una situación de fuerza, de entregarle su agua para manejo del Canal a ninguna potencia extranjera.
TERCERA PREGUNTA: CHINA Y LA INFRAESTRUCTURA DEL CANAL
Compañero Rotario Juan Pablo Fábrega: “Dejando a un lado el cuento de que los chinos están en la administración del canal, ¿qué papel juega China realmente en la infraestructura del Canal y por qué Estados Unidos ve esa participación en la gestión estructural, pensando en la operación de los puertos, como una amenaza?”
Respuesta de la Compañera Presidenta: Mencionó un artículo que publicó en The Hill, en el que se analizaron las conclusiones de la audiencia del senador Ted Cruz. De allí surgieron dos puntos importantes: primero, que Estados Unidos había perdido presencia estratégica en Panamá al “dejarnos mucho tiempo solos”, y segundo, que las compañías estadounidenses estaban perdiendo sistemáticamente licitaciones.
Lamentó la intención del presidente Trump de suspender el Foreign Corrupt Practices Act, calificándolo como “una pena” que bajaría “el ‘moral compass’ de los Estados Unidos”.
Señaló que el verdadero problema de Estados Unidos radica en haber dejado sus cadenas de suministro en manos de terceros, enviado su producción al extranjero y permitido la copia de su tecnología. Sugirió que Estados Unidos debería adoptar un modelo similar al de Taiwán, en el que el gobierno financia la investigación y desarrollo (R&D), la parte más costosa e incierta de cualquier emprendimiento.
CUARTA PREGUNTA: TARIFAS DEL CANAL
CR Juan Pablo Fábrega: “El presidente Trump se ha referido en innumerables ocasiones al concepto de tarifas injustas que a los barcos de los Estados Unidos, entiéndase los que le pertenecen a la marina de los Estados Unidos, se les cobran. Coméntanos un poco sobre ese alcance.”
Respuesta de la Compañera Presidenta: Calificó estas afirmaciones como retórica política, explicando que los barcos militares estadounidenses ya tienen paso expedito según el tratado, y que el tratado también menciona que Panamá puede tener la capacidad de no cobrarle ni a Colombia ni a Costa Rica.
“Indicó que el tema para los Estados Unidos representa aproximadamente 2 millones de dólares al año, con un costo promedio de $30,000 versus $150,000 por algo similar para otros barcos.
Subrayó que Panamá tiene la obligación como país de comunicar estos hechos al mundo: “Esta conversación entre nosotros, en inglés es una frase que a mí me encanta, ‘preaching to the choir”. Nosotros estamos todos convencidos aquí, pero nosotros tenemos que hablar es allá”.
QUINTA PREGUNTA: CRISIS DEL AGUA Y TRATADO
CR Juan Pablo Fábrega: “¿Hay alguna cláusula del tratado que guarde relación o que se refiera a la crisis del agua o de los recursos naturales, y que eso pueda ser considerado por los Estados Unidos como poner en riesgo o en peligro el canal o la neutralidad del canal, que les permita a ellos – el tratado no habla de la recuperación del canal, sino la intervención en el país – para garantizar esa neutralidad?”
Respuesta de la Compañera Presidenta: Mencionó un artículo que publicó en diciembre, en el que destacaba que Panamá había superado exitosamente una crisis de manejo de agua “de manera absolutamente prístina”, garantizando la sostenibilidad de las cuencas. Recordó que durante la crisis se redujo el tránsito de 36 a 24 buques, pero que ya se había recuperado la capacidad normal.
Señaló que Panamá puede perfectamente pedir colaboración a Estados Unidos, y que ya lo ha hecho en el pasado. Citó el ejemplo mencionado por Alberto Alemán, quien, en un conversatorio en el Wilson Center en Estados Unidos, recordó que Panamá consultó con la Tennessee Valley Authority para el manejo del agua.
Enfatizó que Panamá tiene la responsabilidad de garantizar el agua para la operatividad del canal, y que debe tener una política pública coherente respecto al agua, tanto para las cuencas como para el país en general.
PREGUNTAS DE OTROS COMPAÑEROS ROTARIOS
CR Carlos Sucre: Expresó su preocupación por un tema más profundo que la relación Trump-Panamá, señalando que el mundo construyó un sistema de derecho bajo influencia americana que ahora parece estar en riesgo. Cuestionó cómo países pequeños como Panamá pueden defenderse en un mundo donde “la voluntad del más fuerte” parece imponerse sobre los tratados internacionales.
Respuesta de la Compañera Presidenta: Recordó que Panamá es “un país de 4.5 millones de habitantes sin ejército”, cuya ventaja competitiva es el manejo “inmaculado” del Canal, reconocido a nivel mundial. Sugirió que el tema comercial será clave, ya que cualquier acción contra Panamá afectaría directamente a Estados Unidos, sus agricultores y su manufactura. “Hacer una acción de agresión contra Panamá, al final del día, los afecta a ellos mismos. Es como darse un tiro en el pie”, afirmó.
CR Annibale dal Verme: Cuestionó las verdaderas motivaciones de Trump respecto a Panamá, preguntando si realmente se trataba de tarifas más bajas o la guerra con China. Señaló que la flota de guerra estadounidense tiene limitaciones físicas para usar el canal, ya que de 100 barcos solo 10 pueden pasar.
Respuesta de la Compañera Presidenta: Describió a Estados Unidos como “un país fracturado, muy desilusionado”, en el que el poder adquisitivo ha disminuido desde la Segunda Guerra Mundial. Mencionó pueblos como Camden, Massachusetts, que eran centros industriales y ahora son “casi pueblos fantasmas”. Sugirió que ña búsqueda de “frentes exteriores” tiene como propósito generar unidad interna o nacionalismo.
Compañero Rotario Edelmiro García: Sugirió que las declaraciones de Trump deben interpretarse principalmente como política interna estadounidense, señalando que los republicanos tradicionalmente atacan a los demócratas sobre fortaleza en política exterior. Cuestionó por qué durante los gobiernos demócratas nadie se quejó del Canal de Panamá.
CR Monica Tomainu: Expresó su preocupación sobre si existe algún aspecto legal que pudiera hacer que Panamá pierda terreno respecto al canal si no negocia bien, y si hay forma de que Estados Unidos pueda invadir el territorio del canal.
Respuesta de la Compañera Presidenta: Reiteró que Panamá debe garantizar que el canal sea “eficiente y operativo” según lo indica el tratado. Recordó que durante la reciente sequía, que sí afectaba la operatividad del canal, curiosamente, no hubo quejas de este tipo. Explicó que, según el tratado, si hubiera una amenaza a la operatividad, Estados Unidos podría intervenir, “pero no es ‘todo evento’, como dicen los chilenos”.
CR Moisés Ríos: Señaló que Panamá es un país “chico y débil” frente a Estados Unidos que es “grande y fuerte”, y que la única defensa panameña es la diplomacia. Expresó preocupación por los nombramientos diplomáticos que no parecen fortalecer esta área. Recordó que no todo Estados Unidos apoya a Trump, sugiriendo que Panamá debe aprovechar para hacer oír su voz con quienes piensan diferente.
Respuesta de la Compañera Presidenta: Concluyó con una anécdota sobre la nobleza del pueblo estadounidense, describiendo cómo rotarios de Missouri y Oklahoma habían donado para proyectos en Panamá sin conocer, algunos, el país. Reiteró su desacuerdo con quemar banderas de cualquier país y enfatizó que “Estados Unidos no es Donald Trump, Estados Unidos es un pueblo noble y generoso”.
El conversatorio permitió un análisis profundo de las relaciones Panamá-Estados Unidos en el contexto actual, destacando tanto los desafíos como las oportunidades. Una importante conclusión es la relevancia de fortalecer la diplomacia panameña y mantener un diálogo constructivo sobre estos temas cruciales para el futuro del país.