Recordando un año de servicio

Durante este año rotario he tenido el privilegio de servir como presidente del Club Rotario de Panamá. Al acercarse el 30 de junio, más que repasar una lista de proyectos o cifras, quiero compartir la satisfacción de haber vivido, junto a ustedes, un año de auténtico servicio y compañerismo.
Nuestras revistas mensuales reflejan una intensa agenda de trabajo. Destaco especialmente nuestro proyecto insignia, Imaginando una Educación para Cambiar Vidas, que continuó por tercer año en las escuelas Estado de Minnesota y Lucas Bárcenas, y que logramos extender a El Ñajú y María La Torre, beneficiando ahora a cerca de 3,000 estudiantes.
También entregamos kits dentales, mochilas escolares y canastillas para recién nacidos; continuamos adecuando el preescolar de Chumical; apoyamos a jóvenes del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana; trajimos 260 sillas de ruedas; realizamos programas juveniles como el taller de impresión 3D; y, junto con Ingenieros sin Fronteras, colaboramos en la construcción de un pozo de agua en Coclé.
Más allá de los proyectos, lo verdaderamente valioso ha sido confirmar el alcance que tenemos cuando trabajamos unidos.
Detrás de cada actividad hay personas comprometidas con el deseo genuino de hacer el bien.
El servicio rotario no se limita a una sola causa ni a un solo perfil de socio. En nuestro club convergen profesionales, empresarios, líderes comunitarios y amigos con distintas trayectorias, pero con una visión común: poner nuestras capacidades al servicio de Panamá.
Uno de los aspectos más enriquecedores fue comprobar cómo el compañerismo fortalece el servicio. Las reuniones y proyectos nos permitieron estrechar lazos y construir amistades que trascienden lo institucional. Rotary tiene la capacidad única de convertir el trabajo comunitario en una experiencia profundamente humana.
Este año también vimos el poder de la colaboración entre clubes. Bajo el lema Juntos para Hacer el Bien, iniciativas como COPRES y el proyecto de sillas de ruedas demostraron que el impacto se multiplica cuando trabajamos unidos. Gracias al apoyo de otros clubes rotarios, estamos llevando ayuda a comunidades de todo el
país.
Presidir este club ha sido un honor y una experiencia de aprendizaje. Solo me queda agradecer la confianza recibida y el compromiso de cada socio. Rotary sigue siendo una poderosa fuerza de servicio, unión y esperanza.
Gracias por permitirme vivir este año de servicio junto a ustedes.