Aprender a sentir, para poder aprender – La alianza del Club Rotario de Panamá con el Jefferson Breakfast Club de Missouri

Detrás de cada pupitre hay una historia que no siempre se ve. Un diagnóstico del Club Rotario de Panamá y la Universidad Especializada de las Américas (UDELAS) confirmó lo que muchos docentes ya intuían: un número importante de niños y jóvenes arrastra carencias en su adaptación personal, familiar, social y escolar, con dificultad para relacionarse con otros y una autoestima frágil que frena el aprendizaje. Ese diagnóstico justifica la implementación del programa Educación Éxito Seguro en los CEBG Lucas Bárcenas y Estado de Minnesota en Burunga. Asimismo, delimitó el orden de la intervención: primero lo emocional, después las herramientas de estudio.
Primero, el componente psicológico
La primera etapa del programa se concentró en lo emocional. Estudiantes de Psicología de UDELAS, bajo supervisión académica, trabajaron directamente en el aula el reconocimiento de emociones, la autorregulación y la comunicación asertiva. La lógica es sencilla: antes de enseñarle a un niño a estudiar mejor, hay que asegurarse de que tenga la estabilidad emocional necesaria para concentrarse.
Ahora, técnicas de estudio ancladas a valores
Con esa base emocional trabajada, el proyecto entró en su etapa pedagógica. Se trata de una intervención masiva a toda la comunidad estudiantil de los dos centros beneficiarios —C.E.B.G. Estado de Minnesota y C.E.B.G. Lucas Bárcenas—, desde preescolar hasta los grados superiores.
Cada técnica se enseña vinculada a un valor: el SQA (Sé, Quiero saber, Aprendí) con el respeto; el resumen, con la responsabilidad; el mapa mental, con la amistad; el cuadro comparativo, con la solidaridad; la línea de tiempo, con la honestidad; y la ficha de estudio, con la gratitud. Así, se vinculan en un círculo virtuoso, el aprendizaje académico y la formación en valores.
El compromiso del Club Rotario de Panamá
Nada de esto ocurre sin sostén material. El Club Rotario de Panamá impulsa este programa en alianza con el Jefferson Breakfast Club de Missouri, con el respaldo de la Fundación Rotaria. Ese compromiso se traduce en apoyos concretos: mochilas para los niños de preescolar de ambas escuelas, y kits de higiene bucal donados por Colgate para los grados menores, como continuidad práctica de lo trabajado en autocuidado durante la fase socioemocional.
¿Por qué vale la pena llegar primero a la niñez vulnerable?
Invertir primero en las emociones de la niñez, y luego en sus herramientas de estudio, no es atender un lujo secundario: es proteger la base sobre la que se construye cualquier aprendizaje futuro. Los estudiantes de estas comunidades no necesitan menos exigencia académica, sino más herramientas —emocionales y prácticas— para afrontarla.
Lo que viene
Se espera tener una jornada integral en la que confluirán los estudiantes de Psicología, Necesidades Especiales y Estimulación Temprana que acompañaron el proceso, para mostrar que el bienestar emocional y la capacidad de aprender no son dos caminos distintos, sino uno solo.
